La Paloma

 

Cuando salí de la Habana,

válgame Dios,

nadie me ha visto salir

si no fui yo.

Y una linda guachinanga,

que allá voy yo,

que se vino tras de mí,

que sí señor.

Si a tu ventana

llega una paloma,

trátala con cariño

que es mi persona.

Cuéntale tus amores

bien de mi vida,

corónala de flores

que es cosa mía.

¡Ay, chinita que sí!

¡Ay, que dame tu amor!,

¡Ay, que vente conmigo, chinita!

a donde vivo yo.

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